Paisajes de mi interior
paisajes
“Existe la fotografía porque existe la luz y porque existen las sombras, lo visible y lo oculto, lo real y lo soñado, aquello que queremos retener y rescatar del olvido y lo que dejamos que el tiempo aligere de nuestra memoria”
“Yo no sé lo que busco eternamente,
en la tierra, en el aire, en el cielo.
Yo no sé lo que busco, pero es algo
que perdí no se cuando y que no encuentro,
aún cuando sueñe que invisible habita
en todo cuanto toco y cuanto veo.”
Sirvan estos versos del poema “Felicidad” de Rosalía de Castro, para introducir mi comentario sobre la obra expuesta de J. Pellicer. Cuando vi estos trabajos, inmediatamente me vino a la mente el Romanticismo; al ver esta obra no pude dejar de pensar en los románticos del XIX y asociarla con el ideal romántico, en el que el artista contempla la naturaleza como medio de expresión, quiere sentirla plenamente, pertenecer a ella, y con una subjetividad muy marcada, destapar la fuerza de la pasión en estos paisajes oscuros, quizás nocturnos, pero que transmiten calma. Estamos ante una naturaleza sosegada, que aporta paz, bienestar, pero a la vez no exenta de misterio y de espiritualidad. El artista se convierte en un médium que nos incita a contemplar la naturaleza escapando de toda prescripción intelectual, rebelándose contra cualquier norma que le impida expresar sus propios sentimientos y hacerlos prevalecer sobre la razón, manifestando libremente sus emociones mas intimas: espíritu idealista, melancolía, tristeza, quizás soledad. Es el sentimiento del hombre solo frente a la naturaleza.
En J. Pellicer, frente a la figura del fotógrafo profesional, surge la del artista que trabaja por simple goce estético, estimulado por la voluntad de traspasar a otros la emoción de un instante, o la sensación reproducida de un fragmento de la realidad, rebelando sus sentimientos más íntimos. Pellicer, rompiendo con la fría perfección intrascendente nos lleva a contemplar nuevas formas de compromiso en la imaginación y esplendidas en el contexto.
Creo sinceramente que las imágenes que nos muestra el autor se convierten en su mejor carta de presentación. Solo pediría serenidad en la contemplación de las mismas. Con ello haríamos el mejor reconocimiento del autor y tendríamos una gran satisfacción para nosotros mismos.
J. Conesa Paredes
21-11-08
Paisajes de mi interior, es un paseo por el mundo de los sueños, es un sueño hecho realidad. En Paisajes de mi interior, el mundo, sencilla y naturalemente, está. (jpellicer)
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